Día de Abrazar a tu Gato: la curiosa historia del nacimiento de la fecha que se festeja cada 4 de junio


Cada 4 de junio, los amantes de los felinos tienen una excusa más para demostrar cariño a sus mascotas. Se trata del Día Internacional de Abrazar a tu Gato, una fecha que busca fortalecer el vínculo entre las personas y sus compañeros de cuatro patas, además de promover el bienestar animal y la tenencia responsable.
Aunque pueda parecer una celebración reciente impulsada por las redes sociales, el origen viene desde hace mucho tiempo atrás.
Día Internacional de Abrazar a tu Gato: cómo nació la celebración y por qué se festeja el 4 de junio
La efeméride surgió en Estados Unidos durante la década de 1980 bajo el nombre de National Hug Your Cat Day.
El objetivo inicial era combatir el estereotipo de que los gatos son animales fríos, independientes o poco afectuosos. Los impulsores de la iniciativa buscaban destacar que los felinos también desarrollan fuertes vínculos emocionales con sus dueños y disfrutan de las muestras de cariño cuando se realizan de manera adecuada.
Con el crecimiento de internet y las redes sociales, la celebración comenzó a expandirse a otros países y ganó popularidad gracias a publicaciones, fotografías y campañas impulsadas por amantes de los gatos de todo el mundo.
La fecha oficial más reconocida internacionalmente es el 4 de junio, aunque algunas comunidades de dueños de mascotas también realizan celebraciones informales el 3 de mayo.
En la actualidad, el Día de Abrazar a tu Gato se convirtió en una jornada destinada a reflexionar sobre el cuidado de los animales, fomentar la adopción responsable y fortalecer el vínculo afectivo con las mascotas.
Diversos estudios sostienen que la interacción positiva con gatos puede generar efectos beneficiosos tanto para las personas como para los animales.
Además, compartir momentos de afecto con un gato puede contribuir a mejorar el estado de ánimo y generar una sensación de compañía y tranquilidad.
Cada gato tiene una personalidad diferente y no todos toleran el contacto físico de la misma manera.
Por eso es que siempre se recomienda observar las señales que envía el animal antes de intentar abrazarlo.
Si el gato ronronea, busca acercarse, se muestra relajado o se acomoda junto a su dueño, probablemente esté dispuesto a recibir afecto.
En cambio, si mueve la cola con nerviosismo, baja las orejas, intenta escapar o muestra tensión corporal, lo mejor es respetar su espacio.
Para millones de personas alrededor del mundo, los gatos forman parte de la familia. Y esta curiosa celebración es una oportunidad para recordar el valor que tienen en la vida cotidiana y el bienestar que aportan a quienes comparten su hogar con ellos.
Fuente: www.clarin.com



